Venganza Regia; Rayados es campeón de Concachampions

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Por: Rosario Leyva/Foto: ESTO

Terminó la maldición de Rayados en el Gigante de Acero, se terminó el mito de la gallina y el equipo del Cerro de la Silla cobró revancha ante Tigres y de paso demostró que gigante de la Concachampions solo hay uno.

Con un juego práctico e inteligente, los albiazules empataron 1-1 ante la UANL, para con un 2-1 global, levantarse con su cuarto título de la Concacaf en su estadio, donde hace año y medio Tigres les había ganado una Liga.

Después de unos minutos iniciales de estudio y respeto mutuo, el Monterrey dio el primer aviso de peligro con un centro por derecha de Dorlan Pabón que Salcedo intentó despejar, sin embargo el Titán estuvo a punto de meter un autogol y vino la intervención oportuna de Nahuel Guzmán.

Después de unos minutos iniciales de estudio y respeto mutuo, el Monterrey dio el primer aviso de peligro con un centro por derecha de Dorlan Pabón que Salcedo intentó despejar, sin embargo el Titán estuvo a punto de meter un autogol y vino la intervención oportuna de Nahuel Guzmán.

La Pandilla siguió con un mejor funcionamiento y al 23’ Rodolfo Pizarro fue trabado en el área por el Chaka Rodríguez, por lo que el silbante Jair Marrufo no dudó en marcar la pena máxima que de inmediato tomó Nico Sánchez y cobró con sangre fría para el 1-0 en el encuentro y 2-0 global.

Ricardo Ferretti mandó al terreno de juego a André-Pierre Gignac y a Javier Aquino en lugar de Eduardo Vargas y Jurgen Damm, quienes brillaron por su ausencia en el ataque de los universitarios durante los primeros 45 minutos.

El revulsivo le resultó a Tigres que se adueñó del balón en el complemento y fue más peligroso, inclusive salió a relucir la figura de Marcelo Barovero al 55’, cuando Gignac remató de cabeza un servicio de Luis Rodríguez y el Trapito de mano izquierda realizó una atajada espectacular.

La polémica apareció al 62’, momento en que Layún cobró un tiro libre y Nahuel Guzmán en un exceso de confianza tomó la pelota con las manos y pareció entrar con todo y esférica a su meta, pero el asistente número uno, Corey Rockwell, indicó que no se había rebasado la línea de gol.

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